Rothko. La necesidad como categoría estética

por Miguel López-Remiro Forcada

Vuelvo de Nueva York y pienso en la Escuela de los abstractos americanos que surgió aquí en los años 30 y 40. Coincide que hace unas semanas di una clase sobre Rothko. Este artista sintió la necesidad de pintar al entrar con apenas 20 años en una clase de dibujo de la Arts Students League, allí decidió que “that was the life for me”.
Ese momento de claridad a la hora de entender una necesidad creativa marcó la carrera de Rothko.
Y es que para mi la única manera de describir la tarea de un artista es su necesidad por crear. Y de alguna manera pienso que el arte ha sido siempre un reflejo de esta situación de condición personal del artista.
Lo dijo Gombrich, no existe el arte, existen solamente artistas. Y yo pienso que estos lo que tienen precisamente en común es su conciencia de finalidad para crear símbolos.
Rothko defendió esta finalidad cuando dijo que los artistas eran aquellos born to sign; que el arte era una anécdota del espíritu y que el mismo se consideraba un mythmaker.

Rothko protagonizó la carrera artística más impresionante de nuestra época. Aglutinó todo un repertorio de cuestiones en torno a su obra, debatió con la tradición, con la vanguardia, apostó por el arte como forma de conocer al hombre, como forma de comunicación. Finalmente, todo lo que vemos en Rothko no dejan de ser trucos empáticos que nos sumergen en una búsqueda del autor por su NECESIDAD de crear y de “encontrar aquellos bolsillos de silencio en los que enraizarse y crecer”.